Pedidos a Domicilio en el 952373347 ¡Entrega gratuita 24 x 7 horas!

La corteza del sauce blanco y el origen de la aspirina

sauce blanco

La corteza de sauce blanco contra el dolor y la fiebre

Historiadores ya cuentan como en el imperio chino ya se utilizaba la corteza del sauce  para tratar diversos dolores y la fiebre desde 500 años después de Cristo. En Europa, se usó principalmente para diferentes y muy variadas enfermedades. El hombre siempre ha buscando en la naturaleza y en la alimentación paliar los dolores y vencer las enfermedades. Y aún seguimos en esa lucha.

En concreto, el extracto de la corteza de sauce blanco su nombre científico es Salix alba, cuyo principio activo es el ácido acetilsalicílico, poseía unas cualidades terapéuticas que hoy día aun calman la fiebre y aliviar el dolor. Con el tiempo, los remedios naturales y la sabiduría popular abrieron paso a las investigaciones científicas. LLegado a la fecha de 1828, los químicos europeos realizaron un gran descubrimiento. Ellos extrajeron la sustancia salicina del sauce blanco, que pronto fue purificada en ácido salicílico. Las siguientes investigaciones y modificaciones de la corteza de sauce dieron con el principio activo de esta planta que los científicos llamaron salicina, que sirve para sintetizar el ácido salicílico, y su proceso de acetilación da lugar al ácido acetilsalicílico.

Más de cuarenta años después del primer intento de acetilación del ácido salicílico, Félix Hoffmann, un joven químico de la hoy conocemos compañía Bayer, consiguió obtener de forma pura y estable el ácido acetilsalicílico comercializado después bajo el nombre de Aspirina. Desde entonces hasta nuestros días, Aspirina se ha comercializado en todo el mundo, cada segundo se consumen 2.500 aspirinas en el mundo. ¿Pero existe otra alternativa a la pastilla?

 

De la Salicina, al ácido salicílico, y finalmente al Ácido Acetilsalicílico

Científicos alemanes y franceses querían descubrir el secreto de la corteza de sauce que en antaño los druidas y médicos primitivos sabían,  ¿Cuál era el principio activo que curaba la fiebre y el dolor? Se preguntaban estos curiososo científicos.

Como hemos dicho en 1828, Johann A. Buchner logró aislar una substancia amarillenta en forma de cristales de sabor extremadamente amargo que llamó salicina. Esta sustancia también se encontraba en otras plantas como la Spiraea ulmaria, que más tarde evocó el nombre de Aspirina. (Aún conserva este sabor, por eso nuestras madres nos machaba la pastilla, con agua y azúcar)

Para prevenir una posible escasez de salicina, se creó la necesidad de encontrar la fórmula química que sintetizara esta sustancia procedente de la corteza de sauce. En 1859, Herman Kolbe obtuvo ácido salicílico, síntesis de la salicina. Este compuesto presentaba unos inconvenientes, como su excesivo amargor y la irritación en el estómago que provocaba su consumo.

En 1853, el químico francés Charles Frédéric Gerhardt hizo un primer intento de acetilación de la salicina pero la solución contenía demasiados efectos secundarios e impurezas. Aún así, sus experimentos fueron recogidos en la literatura científica del momento, aunque a la vez olvidados por la comunidad médica. Cuarenta y cuatro años más tarde, Félix Hoffmann recuperó del pasado estas investigaciones y las perfeccionó, obteniendo el ácido acetilsalicílico, principio activo de Aspirina, pero aún tiene una serie de incovenientes.

“Si leemos el prospecto de la aspirina, los efectos adversos frecuentes son: trastornos gastrointestinales como úlcera gástrica, úlcera duodenal, sangrado gastrointestinal, dolor abdominal, molestias gástricas, náuseas, vómitos y dificultad para respirar. Las molestias gástricas pueden llegar hasta el 10-30% de los pacientes con dosis > 3.6 g/día, y hasta del 90% en pacientes con úlcera péptica o hemorragia preexistente.”

Además de hacer sangrar las paredes del estómago, lo que puede llegar a ser más peligroso es el Síndrome de Reye, una afección que suele aparecer en niños de entre 4 y 12 años de edad con resultados graves que pueden llegar al coma mortal, intolerancia, alergia o hipersensibilidad al ácido acetilsalicílico que ha provocado que ya no se administre aspirina a los menores de 16 años para maquillar los síntomas de la gripe. Con la corteza de sauce, puede suceder, pero en otras cantidades mayores.

 

Qué dice los estudios sobre la cuestión de qué es mejor el sauce blanco o la aspirina

La aspirina y los medicamentos antiinflamatorios relacionados son notorios por irritar o dañar al estómago. Sin embargo, cuando se toma en dosis típicas, el sauce blanco no parece producir este efecto al mismo grado. Esto podría deberse en parte a que la mayor parte del ácido salicílico proporcionado por el sauce blanco viene de la salicina y otra sustancias químicas que sólo se convierten en ácido salicílico después de su absorción dentro del cuerpo. Otra evidencia sugiere que las dosis estándares de corteza de sauce son el equivalente a 1 aspirina diaria para bebé, en lugar de una dosis completa.

Éste último resultado nos hace cuestionarnos algo  muy, muy interesante: Si el sauce sólo proporciona una pequeña cantidad de ácido salicílico, ¿cómo puede funcionar? La respuesta más probable parece ser que otros compuestos, además de la salicina, también juegan un papel muy importante, ya que hay que valorar el árbol en su totalidad y no solo extraer el químico.

 

Para qué está demostrado que sirve el sauce blanco

Un ensayo doble ciego controlado por placebo lo encontró efectivo para:

  • Dolor de espalda
  • Osteoartritis
  • Bursitis
  • Dismenorrea
  • Dolores de cabeza por tensión
  • Dolores de cabeza por migraña
  • Artritis reumatoide y tendinitis

Por ello está siendo muy utilizado como terapia alternativa y en suplementación con sauce, como por ejemplo de la prestigioso marca Natysal. Pero aún así debemos controlar las cantidades, el abuso no es recomendable. Y como medicamento, también debes consultar tu caso personal a tu médico. Un porcentaje muy bajo es alérgico a la salicina, en caso contrario, son muchas las utilidades y ventajas que presenta esta alternativa a la Aspirina: El sauce blanco.

Deja una respuesta