Cómo combatir la mala circulación en verano

El verano nos gusta a todas, es la mejor estación del año para la mayoría de las personas porque la relacionamos con tiempo libre, playa y sol, lecturas en la hamaca, viaje y vacaciones,…

Sin embargo no todo es tan bonito… para muchas de nosotras significa tener que lidiar con piernas cansadas, mala circulación, hormigueos y picores, varices e hinchazón, retención de líquidos, dolor e incomodidad, etc.

Las altas temperaturas que sufrimos en la época estival son la causa principal de los problemas circulatorios en piernas y pies, que se manifiestan normalmente de una forma más suave el resto del año, pero que empeoran significativamente en esta época. El motivo es que las altas temperaturas provocan la dilatación de las paredes de las venas, provocando una circulación de retorno más lenta y problemática, dando incluso lugar a todas las molestias que hemos enumerado.

Causas y remedios para luchar contra los problemas de circulación

Las causas que provocan estos efectos negativos son varias y pueden deberse a factores de diferente índole; sobrepeso, hereditarios, cambios hormonales, sedentarismo, malos hábitos de trabajo, mala alimentación, falta de vitamina E, ropa demasiado ajustada o zapatos incómodos y con mucho tacón,…

La mejor manera de solucionar el inconveniente, una vez que se ha convertido en un problema serio, es acudiendo tu herbolario de confianza y buscar productos específicos y eficaces como Fluyen de Mahen. Sin embargo, como lo mejor es siempre prevenir, os damos algunos consejos para luchar contra la retención de líquidos.

  • Evitar permanecer en la misma posición (sentado o de pie) durante muchas horas seguidas. Si la jornada laboral nos obliga a pasar muchas horas sentados o de pie, en la misma posición, es conveniente cambiar de postura con cierta regularidad. Además, no es nada recomendable cruzar las piernas estando sentado ya que esta postura dificulta la circulación.
  • Beber 2 litros de agua al día. El agua siempre ayuda y más en la época de verano, donde la deshidratación es mucho mayor.
  • Controlar el consumo de sal. La sal aumenta la retención de líquidos en nuestro cuerpo. También habría que evitar el café y bebidas con cafeína. El té verde es un potente antioxidante y diurético natural, buen sustituto para el café.
  • No exponer directamente las piernas al sol y evitar las horas de más calor. Esto además lo agradecerá nuestra piel, la gran olvidada en verano.
  • Evitar el tabaco. y el alcohol en la medida de lo posible. Son sustancias extremadamente perjudiciales para el organismo, e influyen directamente en el deterioro del sistema circulatorio.
  • Moverse cada cierto tiempo. Todos los días tenemos que hacer un pequeño esfuerzo y practicar algún tipo de ejercicio moderado que nos obligue a mover las piernas: bicicleta, elíptica, caminar a buen ritmo… No se trata de entrenarse para realizar la maratón de Nueva York, sino moverse un poco todo slo días.
  • Evitar la ropa ceñida y los zapatos incómodos. La ropa ajustada y los zapatos con tiras apretadas dificultan enormemente la circulación y aumentan la retención de líquidos al presionar los tejidos.
  • Dormir y descansar con las piernas en alto o apoyadas en algún cojín para facilitar la vuelta de la sangre al corazón.
  • Terminar la ducha de cada día con un pequeño masaje de agua fría sobre las piernas.
  • Consumir alimentos ricos en antioxidantes, como el tomate y verduras de hoja verde, y también en ácidos grasos poliinsaturados, que ayudarán a hacer la sangre más fluida y disminuirán el riesgo de formación de trombos.

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